El Fruto de la Cosecha

Desde sus inicios, la iglesia Vida Nueva ha sido más que un edificio; ha sido una familia. Durante años, hemos compartido este espacio, creciendo en fe, comunidad y amor. Hoy, el sueño de tener nuestro edificio es realidad. Tenemos la bendición de ser ahora dueños de nuestro hogar permanente.

Este es el momento de echar raíces profundas. Ahora más que nunca, queremos que las futuras generaciones de nuestra comunidad tengan un lugar seguro donde buscar de Dios, recibir apoyo y crecer en familia. ¡Hacemos historia! Vida Nueva deja un legado al convertirnos en la primera Iglesia Metodista Unida Hispana dueña de su templo en el noreste de Wisconsin. ¡Toda la gloria a Dios!

Agradecemos a Dios por escogernos como administradores de esta bendición. Gracias a cada familia, iglesias, amigos y comunidad por contribuir e invertir en esta campaña.

Vida Nueva no termina aquí. Vamos por mucho más!